Respuesta sobre la Elección de Dios

Respuesta sobre la Elección de Dios

¿Dios elige, a quienes lo eligen?

 

El Dios que me ha salvado es digno de toda gloria, porque siendo yo un cadáver espiritual me resucitó de los muertos. ¿Por qué a mi?, no lo se. Lo que si sé, positivamente, es que no fue el merito, sino el demérito, lo que Dios consideró.

 

Pues escrito está: “Lo vil y lo menospreciado del mundo escogió Dios para que nadie se jacte en su presencia”. (1 Corintios 1:28-29).

 

Mi Dios es digno de toda Gloria, porque mediante la resurrección espiritual de la que fui objeto, me permitió dejar de ser un robot del príncipe de éste mundo.

 

Dios restauró las facultades de mi alma, El es digno de toda Gloria; porque restauró mi entendimiento para que pueda conocerle, restauró mi voluntad para que pueda obedecerle, restauró mi sensibilidad para que pueda amarle.

 

No se trata de robots, como falazmente alegan quienes se adhieren al armnianismo, se trata de nuevas criaturas en Cristo, capaces de entender, amar y obedecer, ese es mi Dios.

 

En cambio, el falso “dios” del arminianismo, elige a aquellos que le eligen a el. La elección de “ese dios” depende de la elección del hombre. Y esto es falso.

Y es falso en primer lugar porque: Dios ha elegido para obedecer y no por obedecer:

1 Pedro 1:2: “Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, «PARA OBEDECER», y ser rociados con la sangre de Jesucristo:Gracia y paz os sean multiplicadas.”

¡AQUÍ DICE CLARAMENTE PARA OBEDECER Y NO POR OBEDECER!

 

Es falso que Dios elige a quienes lo eligen, porque la Biblia nos dice claramente que dicha elección no fue conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo:

2 Timoteo 1:9: “Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada, en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.”

AQUÍ DICE CLARAMENTE QUE NO FUE CONFORME A NUESTRAS OBRAS, ADEMÁS DICE: NOS SALVÓ Y NOS LLAMÓ.

 

Ahora contrariamente a éste orden Divino, el orden del «dios del arminianismo», tendría que ser “nos llamó y nos salvó, porque nosotros decidimos elegirlo”.

También es falso que Dios elige a quienes lo eligen, por cuanto la Regeneración es una obra 100 % de Dios, en la que la voluntad del hombre no tiene intervención alguna:

Juan 1:12-13:

12 “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dió potestad de ser hechos hijos de Dios.”

13 “Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.”

 

Generalmente quienes creen que Dios elige a quienes lo eligen, aíslan el Versículo 12 del 13, es decir, solo leen el 12, y ésto, es debido a que el Versículo 13 deja claramente revelado que el creer y recibir es el efecto de una causa y esa causa es la que se describe en el Versículo 13, donde tres veces se enfatiza que la voluntad del hombre no tiene participación alguna.

POR ESO DICE: LOS CUALES NO SON ENGENDRADOS DE SANGRE, NI DE VOLUNTAD DE CARNE, NI DE VOLUNTAD DE VARÓN, SINO DE DIOS.

 

Y por último, también es falso que Dios elige a quienes le eligen, por cuanto si la fe es la certeza de lo que se espera, y la convicción de lo que no se ve, nadie podrá ver y tener certeza de cosas espirituales, a menos que primero haya sido resucitado espiritualmente mediante la Regeneración.

 

De lo que se deduce, que el ejercicio de la fe seria comparable a un ciego de nacimiento, que al recibir la vista, abre sus ojos por primera vez, para comenzar a recibir información, de un sentido que antes no poseía.

Es decir, la Regeneración, la Fe y el Arrepentimiento, forman parte de un bloque inseparable, por cuanto la Regeneración hace posible el poder creer.

 

Conclusión:

El falso “dios” humanista del arminianismo, elige a quienes le eligen. Mas el Dios de la Biblia, según el puro afecto de su voluntad y por pura gracia y al margen de todo merito, determinó amorosamente elegir a algunos, para ser llamados eficazmente mediante su Gracia, para así adoptarlos como hijos.,

Efesios 1:4-7:

4 “Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él.”

5 “En amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.”

6 “Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.”

7 “En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia.”

 

¡ Que el Señor le bendiga !

Hno. Daniel N. Pastore

 

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